Allá por el siglo primero antes de Cristo, en su conocido diálogo "De Senectute", Cicerón ensalzaba la suerte de poder envejecer y de hacerlo en buenas condiciones, pues en aquella época suponía un verdadero privilegio llegar a ciertas edades. Hoy, por el contrario, la longevidad es un rasgo habitual de los países desarrollados y sólo en España hay más de 10.000 personas de más de cien años, cuyos casos van a ser objeto de un complejo estudio médico y genético.
Esta reflexión sirve para destacar una vez más el necesario respeto y consideración que debemos tener ante nuestros mayores, una actitud presente desde siempre en todas las civilizaciones. Valorar, atender y querer a quienes nos han dado la vida, a quienes atesoran una enorme experiencia y conocimiento, a quienes son la memoria viva de todo un siglo y han sobrevivido a tantos avatares...
Por desgracia, no todos los ciudadanos comparten este principio moral y el maltrato a los mayores es un hecho real en nuestros días. Desde la violencia física a la psicológica, pasando por el abandono o el abuso económico, nos encontramos ante un fenómeno preocupante que puede ocurrir en los domicilios, en residencias o incluso en la calle.
Como muestra de nuestro compromiso para atajar esta práctica tan censurable, el Ayuntamiento ha editado un folleto bajo el lema "No permitas que la sombra del maltrato rompa su felicidad", que recoge información útil al respecto y enumera servicios a los que acudir en estas situaciones. Ojalá que muy pronto remita la violencia y aún más en el ámbito doméstico, donde siempre son víctimas los más débiles -ancianos, niños, mujeres...-, porque eso significaría una gran avance de la Humanidad.