En el inicio de mi segunda legislatura, decidimos apostar por el acondicionamiento de la antigua iglesia de San Agustín para albergar el Archivo Municipal, que desde su inauguración en mayo de 2003 se ha convertido en uno de los servicios municipales más eficaces y excelentes de la ciudad.
Ahora queremos dar un paso más en el ámbito de la administración electrónica, y por ello el Archivo Municipal de Valladolid pone a disposición de los ciudadanos más 300.000 registros a los que se puede acceder a través de la web del Ayuntamiento.
En multitud de ocasiones imaginé que el tiempo y el espacio dejaban de ser un problema a la hora de consultar información. Hoy en día esto es posible gracias a este primer capítulo de una aventura de gran alcance. Cuando el proceso esté finalizado, los interesados podrán visualizar a través de su pantalla cualquier información procedente de expedientes y documentos modernos o consultar los diferentes fondos antiguos, de mayor interés para investigadores e historiadores.
En consecuencia, pueden hacerse una idea del alcance que todo esto va a tener, ya que supone un paso de gigante en cuanto a la calidad y la cualidad del servicio que queremos ofrecer a los ciudadanos, como razón de ser fundamental de toda Administración pública.