Descripción

  • La propuesta a desarrollar asciende a 8,44 millones de euros, de los que 4,22 millones se solicitan al programa del 2% Cultural y el resto será cofinanciado por el Ayuntamiento de Valladolid.

El Ayuntamiento de Valladolid ha presentado la solicitud de subvención para el Proyecto de Rehabilitación del Monasterio de las Madres Dominicas de Santa Catalina de Siena como ‘Centro de la Cultura del Vino’ - 2ª Fase, dentro del ‘Programa 2% Cultural’, promovido por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.

El proyecto se ha presentado por un importe total de 8.440.187 euros, del cual se ha solicitado una subvención de 4.220.093 euros, siendo la cofinanciación del Ayuntamiento de un 50%.

El proyecto, pilotado por el Área de Turismo, Eventos y Marca Ciudad, ha contado con el trabajo de técnicos del área referida, técnicos del Área de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, el Gerente y personal de la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo de Valladolid, del equipo de arquitectos de Primitivo González y del equipo de la consultora Kultura Ideas y Estrategias para el Patrimonio.

Además, la instancia ha contado también con cartas de apoyo firmadas por representantes del sector vitivinícola, que han sido presentadas junto con la documentación de la solicitud de subvención: Consejos Reguladores de las 5 Denominaciones de Origen (Ribera del Duero, Rueda, Toro, León y Cigales), y de las Rutas del Vino.

El proyecto se ha elaborado en base a la experiencia ya obtenida en la primera fase por el equipo que ha participado en la preparación de los distintos documentos objeto de esta convocatoria.

En la segunda fase se centrarán los esfuerzos en la rehabilitación y acondicionamiento del Claustro, núcleo esencial y simbólico, y el patio central, incluidos los espacios y edificaciones de la planta baja, primera y segunda que acogerán diversas funcionalidades.

En la planta baja, en el área del Refectorio, se habilitarán espacios dedicados a la venta, degustación y presentación de productos enogastronómicos. Por su parte, en la primera y segunda planta se situará el Centro de Innovación y Formación. Este espacio estará organizado por alas del edificio e incluirá aulas de formación, aulas para catas de vino, talleres, una sala polivalente y una mediateca.

En el edificio se integrará además una escalera nueva y un ascensor accesible, proponiendo también un cuerpo independiente y paralelo a la fachada como galería de circulaciones que conectará con la fase anterior. Además, esta segunda fase incluirá parte de la huerta/jardín ampelográfico.

La concesión de la subvención permitirá abordar un proyecto de gran relevancia y significación con un ámbito que supera el municipal, que supondrá la conservación y preservación de un importante elemento del patrimonio histórico cultural de la ciudad (hay que recordar que se trata de un elemento BIC), y la constitución de un verdadero ‘Centro de la Cultura del Vino’, con un efecto tractor e impulsor de los distintos sectores económicos.

Uno de los objetivos principales de la segunda fase es la puesta en valor del edificio como contenedor patrimonial, reforzando la lectura de sus espacios singulares y subrayando el papel histórico de las congregaciones religiosas en la configuración urbana, cultural y económica de Valladolid.

En este sentido, la intervención no se limita a la adaptación funcional del inmueble, sino que busca activar arquitectónicamente sus valores históricos y espaciales, integrándolos en el nuevo uso como Centro de la Proyecto de Rehabilitación del Monasterio de las Madres Dominicas de Santa Catalina de Siena de Valladolid como ‘Centro de la Cultura del Vino de Valladolid’.

De manera complementaria, la propuesta adopta un enfoque sostenible, tanto en la fase de creación como en la de funcionamiento del nuevo equipamiento, optando por una rehabilitación arquitectónica basada en principios ecoeficientes, mediante el uso de materiales y tecnologías que minimicen el impacto ambiental y reduzcan la huella ecológica del conjunto. De este modo, las actuaciones se desarrollarán en tres líneas principales: eliminar en la medida de lo posible los focos causantes de los procesos de deterioro, subsanar daños y degradaciones materiales existentes, restituir la unidad estética y espacial del conjunto, respetando la huella del paso del tiempo.