Descripción

  • La intervención, cuyo importe de licitación asciende a 982.244 euros, recuperará la alineación histórica del arbolado y creará un espacio peatonal ajardinado para el encuentro ciudadano.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Valladolid ha aprobado el expediente de contratación de las obras de revitalización y remodelación de la Plaza de Santa Brígida, una actuación que permitirá avanzar en el proceso de recuperación urbana y patrimonial del centro histórico de la ciudad, y que afectará a un ámbito de superficie de 4.192 m2, aproximadamente. El importe de licitación de las obras asciende a 982.244 euros.

Esta intervención se enmarca en la estrategia municipal impulsada desde la Concejalía de Urbanismo y Vivienda para poner en valor los espacios históricos de la ciudad, tomando como punto de partida la transformación de la Plaza de Santa Brígida, uno de los espacios urbanos con mayor valor histórico del casco antiguo.

El proyecto que servirá de base para la actuación es ‘Claustro Vivo’, propuesta del arquitecto César Jiménez Cerrada, seleccionada tras el concurso de anteproyectos convocado por el Ayuntamiento para definir la mejor solución urbanística y arquitectónica para la plaza. El concurso valoró criterios como la adecuación al entorno histórico, la calidad arquitectónica y urbanística, así como su viabilidad técnica, económica y constructiva.

La remodelación se inspira en las conclusiones del proceso participativo y técnico desarrollado a través de la mesa de expertos ‘Repensar las plazas’, en la que participaron arquitectos, urbanistas, historiadores, cronistas y gestores culturales. Asimismo, la peatonalización de la plaza se incluyó entre las actuaciones seleccionadas dentro de los Presupuestos Participativos ‘Experiencias Participadas 2022-2024’, que incorporaron talleres de participación ciudadana.


Sobre el proyecto

El proyecto plantea mejorar la configuración actual del espacio eliminando elementos superfluos y reforzando la lectura urbana de la plaza a través del protagonismo del arbolado. Para ello se recuperará la antigua alineación perimetral, manteniendo y completando la corona de árboles existente.

De este modo, se generará un paseo perimetral a modo de claustro arbolado, que actuará como espacio de transición entre las calles peatonales que desembocan en la plaza y un jardín interior ajardinado. Esta configuración evoca los patios renacentistas característicos de la ciudad y busca trasladar esa referencia histórica al espacio público contemporáneo.

El nuevo diseño incluirá alineaciones concéntricas de arbolado y vegetación autóctona que configurarán un recorrido sombreado y tranquilo, pensado para el paseo, la contemplación del entorno monumental y la estancia. El jardín central contribuirá a ordenar el espacio y a generar un ámbito flexible preparado para acoger actividades culturales y ciudadanas.