Descripción

  • El trabajo ha sido realizado por la Cátedra para la Innovación en el Comercio de la Universidad de Valladolid.

La Concejalía de Comercio, Mercados y Consumo ha contado con los servicios técnicos de la Cátedra de la Innovación para el Comercio, adscrita a la Universidad de Valladolid para llevar a cabo un estudio pionero en el barrio de Nuevo Hospital, al suroeste de la ciudad, articulado alrededor del Hospital Universitario Río Hortega, un desarrollo residencial relativamente reciente pero que no ha ido acompañado de un crecimiento paralelo de comercios y servicios. Por eso el Ayuntamiento, y a petición de los vecinos, decidió abordar este estudio técnico específico para que llevara a cabo un análisis riguroso del ecosistema comercial para detectar sus puntos fuertes y débiles y poder formular recomendaciones estratégicas para dinamizar la economía del barrio.

El estudio ha sido presentado hoy, en el Centro Cívico Delicias, por el Decano de la Facultad de Comercio y Relaciones Laborales de la Universidad de Valladolid, acompañado por el concejal de Comercio, Mercados y Consumo, ante vecinos, comerciantes y público interesado.

El concejal ha puesto en valor la importancia de contar con datos tanto para planificar y tomar decisiones con fundamento como para evaluar el impacto de las medidas que se toman. Por su parte, el Decano ha resaltado la importancia de la colaboración entre instituciones, en este caso el Ayuntamiento y la Universidad de Valladolid, para avanzar hacia una ciudad más dinámica, siendo el comercio de proximidad un sector de alto impacto económico y social.

Objeto y metodología del estudio

El objetivo último ha sido contar con un instrumento de planificación comercial, con utilidad para comerciantes, emprendedores e instituciones, y que sirva por tanto como herramienta operativa para la toma de decisiones públicas y privadas, identificando oportunidades, carencias y líneas estratégicas para el desarrollo comercial

A través de este estudio se ha hecho una caracterización socioeconómica y demográfica del barrio y de su estructura urbana, se han evaluado los flujos de movilidad y medido las afluencias peatonales mediante sensores y se ha hecho un censo exhaustivo de locales. Se han realizado encuestas tanto a viandantes como a comerciantes, evaluando así la demanda y la adecuación de la oferta final. Todos estos trabajos han permitido un análisis integrado y multidimensional que, pese a limitaciones (no hay estudios anteriores con los que comparar y el número de comercios es aún bajo), permite un diagnóstico sólido y representativo para orientar la planificación comercial del barrio.

Los datos revelan un ecosistema funcional, estructurado por la movilidad cotidiana vinculada al hospital, los centros educativos y los servicios básicos del entorno. El flujo peatonal es significativo los días laborables, especialmente de 12:00h a 14:00h. Las encuestas revelan que la población está satisfecha con los servicios básicos, pero demanda una mayor variedad comercial, ante una oferta limitada tal y como demuestra el censo de comercios. Se han censado 137 locales a pie de calle estando ocupados 98.

Recomendaciones

El estudio concluye con una serie de recomendaciones tanto para el Ayuntamiento como para los comerciantes y emprendedores:

- En el caso del Ayuntamiento, se aconseja consolidar un eje comercial mejorando la movilidad y la señalización. Se trata de intervenir en el espacio urbano para hacerlo más atractivo y acogedor favoreciendo la permanencia en el espacio y no solo el tránsito, tanto con acciones de urbanismo comercial como con eventos que atraigan al público, así como facilitar la movilidad y accesibilidad entre puntos estratégicos del barrio con mejora de la señalética para destacar los servicios que ofrece. También se propone impulsar la dinamización y la ocupación comercial con incentivos para la reforma de locales o instalación de emprendedores.

- Para los comerciantes el estudio sugiere campañas de fidelización de clientes y acciones de dinamización generar un entorno vivo y participativo. Se trata de visibilizar los comercios mediante actividades o pequeños eventos. Para ello, la colaboración entre comerciantes es un elemento esencial para la consolidación del barrio como espacio comercial. La creación de una pequeña red o asociación de comerciantes podría facilitar la organización de acciones conjuntas, como jornadas de puertas abiertas, campañas temáticas o ampliaciones coordinadas de horarios. El intercambio de buenas prácticas, la formación en digitalización, marketing o gestión interna y la posibilidad de realizar compras conjuntas o de establecer acuerdos con proveedores permitiría reforzar la competitividad del comercio local y generar una identidad compartida.

- Respecto a los emprendedores, el estudio ha permitido identificar una serie de oportunidades para aquellos que quieran desarrollar su actividad en un entorno emergente. Los negocios que mejor encajarían en el barrio son aquellos capaces de captar la demanda rápida y cotidiana generada tanto por los trabajadores del entorno sanitario como por los propios residentes. El estudio propone algunos ejemplos como panaderías con servicio de cafetería ampliada, tiendas de conveniencia, propuestas de gastronomía rápida de calidad o espacios mixtos que combinen ocio familiar, formación y servicios educativos representan alternativas particularmente adecuadas. Del mismo modo, el perfil de población adulta y de edad media abre oportunidades para actividades de bienestar y cuidado personal, como centros de estética, fisioterapia o parafarmacia complementaria.

Para optimizar sus posibilidades de éxito, la gestión interna del negocio debe ajustarse a la escala del barrio, tener en cuenta los patrones temporales del flujo peatonal y enfocarse en visibilizar su negocio con escaparates cuidados, señalización atractiva y una identidad visual clara. Asimismo, en un barrio funcional y de flujos dispersos como este, la integración digital resulta esencial: cartas mediante código QR, opciones de pedido en línea, entrega a domicilio, etc.

En definitiva, la dinamización del Barrio Nuevo Hospital requiere una combinación de intervenciones urbanas, estratégicas, comerciales y sociales que, desarrolladas de forma coordinada, permitan transformar un entorno actualmente funcional y dependiente en un espacio comercial activo, atractivo y con capacidad para retener y atraer actividad económica y social.