Descripción

  • La reapertura completa de la vía culmina una actuación destinada a mejorar la seguridad vial, la durabilidad de la carretera y las condiciones de circulación entre Valladolid y Simancas.

El Ayuntamiento de Valladolid reabrirá mañana martes al tráfico el Camino Viejo de Simancas en ambos sentidos y con los dos carriles de circulación operativos, una vez finalizadas las principales actuaciones de rehabilitación ejecutadas en esta vía de conexión entre Valladolid y el municipio de Simancas.

La reapertura completa supone la culminación de una actuación integral sobre más de 2,5 kilómetros de carretera, desde el cruce con la calle París hasta el límite del término municipal de Valladolid con Simancas, situado en el PK 2+594. Los trabajos han permitido intervenir no solo sobre la capa superficial del pavimento, sino también sobre la estructura de la calzada y sobre el sistema de drenaje, con el objetivo de ofrecer una solución duradera ante el importante volumen y diversidad de tráfico que soporta esta carretera.

El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha destacado que "la reapertura del Camino Viejo de Simancas culmina una actuación necesaria sobre una vía fundamental para las comunicaciones entre Valladolid y Simancas, que soporta diariamente un tráfico muy importante y diverso".

"Estamos hablando de una inversión municipal cercana al millón de euros que nos ha permitido actuar sobre los problemas estructurales de la carretera y mejorar tanto la seguridad vial como las condiciones de circulación y la durabilidad de una infraestructura que utilizan cada día miles de ciudadanos", ha señalado Carnero.

Una inversión municipal de 926.013 euros


El Ayuntamiento de Valladolid sacó inicialmente a contratación la rehabilitación del Camino Viejo de Simancas con un presupuesto base de licitación de 1.050.735 euros. La Junta de Gobierno Local aprobó el 9 de junio de 2026 la adjudicación de las obras a Contratas y Obras San Gregorio, S.A., por un importe de 926.013 euros, un 11,87% inferior al presupuesto de licitación.

La actuación responde al deterioro estructural que presentaba la carretera, con deformaciones, roderas, grietas y problemas de drenaje que afectaban tanto a la comodidad de la circulación como a la seguridad vial

El estado de la calzada se había visto agravado por el envejecimiento del pavimento y por las abundantes precipitaciones registradas durante los inviernos de 2024/2025 y 2025/2026. Además, las transformaciones urbanísticas producidas en el entorno habían modificado en determinados puntos los sistemas tradicionales de evacuación de aguas, provocando acumulaciones y balsas, especialmente en el tramo comprendido entre el camino del Abrevadero y la EDAR.

Por este motivo, la intervención ha ido más allá de un simple reasfaltado y ha permitido recuperar la capacidad estructural de la carretera, mejorar la regularidad del pavimento y dotar a la vía de un sistema de evacuación de aguas adecuado.


Refuerzo del firme y mejora del drenaje


Uno de los trabajos principales ha sido la rehabilitación y el refuerzo estructural del firme en las zonas donde el deterioro de la calzada hacía insuficiente una actuación exclusivamente superficial. De esta forma, se ha adaptado la infraestructura a las cargas que soporta diariamente, entre ellas las derivadas del tránsito de vehículos pesados.

La intervención se ha completado con el fresado y posterior extendido de nuevas capas de aglomerado, renovando la superficie de circulación a lo largo de los más de 2,5 kilómetros incluidos en el proyecto. La última gran fase de asfaltado se ha desarrollado en el tramo comprendido entre la EDAR y el límite municipal con Simancas.

La actuación también ha incorporado una solución específica para los problemas de drenaje mediante la ejecución de un nuevo colector destinado a conducir adecuadamente las aguas pluviales y evitar las acumulaciones que se producían históricamente en la zona.

En concreto, se ha ejecutado una conducción subterránea de aproximadamente 90 metros, situada en el eje de la carretera y a una profundidad suficiente para permitir futuras ampliaciones de la red.

La ejecución de esta infraestructura ha requerido una intervención técnicamente compleja, al ser necesario realizar una excavación en el centro de la calzada. Para mantener la circulación y evitar el cierre completo del Camino Viejo de Simancas durante estos trabajos, el Ayuntamiento habilitó un bypass provisional asfaltado sobre parcelas colindantes. Esta solución fue posible gracias a la colaboración de la comunidad de los Agustinos Filipinos y de los propietarios del establecimiento El Barrio, que permitieron utilizar temporalmente parte de sus terrenos para garantizar la continuidad del tráfico durante la ejecución de las obras.

En los próximos días se irán completando los trabajos de iluminación y señalización, una vez que seque el reciente asfaltado.