Descripción

  • Con esta iniciativa se refuerza un modelo de colaboración público-privada para revitalizar el sector.

Urban Service Point (USP) ha presentado hoy los resultados del piloto desarrollado en el quiosco de calle Ferrari, nº20, una iniciativa que recupera el quiosco como infraestructura de barrio y abre una vía tangible para la reconversión de un sector que atraviesa una crisis prolongada: en la última década han desaparecido más del 80% de los quioscos de prensa en Valladolid.

El proyecto —impulsado de la mano del Ayuntamiento de Valladolid, la Asociación de Vendedores de Prensa de Valladolid y socios tecnológicos— ha sido presentado en la mañana de hoy con la participación del concejal de Comercio, Mercados y Consumo, Víctor Martín, y el concejal de Urbanismo y Vivienda, José Ignacio Zarandona, además de Jesús Herreras, presidente de Fecosva; Juan Carlos García, presidente de ASVEPREVA; Fernando Rubio, director de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid; Luis Sancho, cofundador de USP; Jordi Sanchís, director de Patrimonio e Infraestructura en Cellnex España, y el quiosquero Rubén Herranz, propietario del primer quiosco transformado en Valladolid.

En este punto de venta se han instalado los servicios de USP implementando un cajero automático (ATM), infraestructura de conectividad 4G y 5G, y pantalla digital de promoción del quiosco y cultural.

Más allá del resultado puntual en un emplazamiento concreto, el piloto de calle Ferrari, nº 20, se presenta como el punto de partida de un programa de ciudad orientado a llevar esta transformación al resto de quioscos de Valladolid. En este sentido, USP ha confirmado que seguirá trabajando de forma coordinada con las concejalías implicadas y con la Asociación para ampliar el despliegue a más puntos, y ampliar con otros servicios, siempre con un enfoque ajustado a las necesidades de cada barrio y a la visión municipal.

"Este piloto demuestra que el quiosco puede volver a recuperar su rol como punto de servicio a los vecindarios y sostenible si se le dota de un modelo acorde con las necesidades actuales de la sociedad. No hablamos solo de modernización: hablamos de mantener vida en la calle, de cercanía y de oportunidades para que el quiosquero no se vea obligado a bajar la persiana", ha señalado Jesús Herreras, presidente de Fecosva.

En la misma línea, Juan Carlos García, presidente de ASVEPREVA, ha subrayado que "la transformación solo es viable si se construye con el colectivo, respetando la identidad del quiosco teniendo en cuenta las necesidades de cada ubicación y aportando nuevas fuentes de actividad que hagan posible sostener el negocio con dignidad".

Desde el Ayuntamiento, el concejal de Comercio, Mercados y Consumo, Víctor Martín, ha remarcado que "la reconversión del quiosco es también una política de comercio de proximidad: ayuda a que los barrios mantengan servicios cotidianos y refuerza el tejido comercial urbano".

Por su parte, el concejal de Urbanismo y Vivienda, José Ignacio Zarandona, ha destacado "la importancia de la colaboración entre áreas para que estos espacios, que forman parte del paisaje y del día a día de la ciudad, evolucionen de manera ordenada y aporten un servicio real al entorno".

El director de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid, Fernando Rubio, ha apuntado que "este tipo de iniciativas sirven para el mantenimiento y la consolidación del tejido empresarial local, a través de la colaboración público-privada y del Valladolid Now, conectando innovación con resultados: facilitando servicios, generando actividad y ayudando a que Valladolid avance en su estrategia de ciudad inteligente, sin perder el foco en lo esencial, que es mejorar la vida diaria de los vecinos, en este caso con tecnología".

Para USP, el piloto tiene además un componente de identidad. "Los fundadores de Urban Service Point venimos del mundo del quiosco: somos segunda y tercera generación de una familia quiosquera. En 2018 decidimos crear USP al ver cómo un sector tan querido como castigado por las dinámicas de consumo de la prensa hacia lo digital necesitaba un cambio profundo, no solo para sobrevivir, sino para volver a ser relevante", ha afirmado Luis Sancho, fundador de USP. "Valladolid demuestra que, bajo una coordinación de administración, asociaciones y la iniciativa privada, el quiosco puede convertirse en un punto de servicio moderno sin perder su esencia. Y este piloto es solo el comienzo: queremos que esta oportunidad llegue a más quioscos de la ciudad y de España".

En el ámbito tecnológico, Jordi Sanchís, director de Patrimonio e Infraestructura en Cellnex España, ha señalado que "la capilaridad urbana de los quioscos los convierte en ubicaciones idóneas para apoyar despliegues que favorecen la conectividad 5G y la digitalización de los servicios" y recalca "nuestro partnership con USP permite avanzar en soluciones integradas con el quiosco, pensadas para convivir con la ciudad y aportar utilidad", ha añadido.

El quiosquero Rubén Herranz ha puesto el foco en el impacto cotidiano: "Se nota cuando el quiosco vuelve a tener motivos para que la gente se acerque. Para mí esto es futuro: no se trata solo de vender prensa, se trata de seguir siendo un punto de referencia del barrio".


Un modelo replicable: el quiosco como punto de servicio ciudadano


El modelo de USP parte de una idea simple: si el consumo de prensa en papel ha caído, el quiosco necesita nuevas razones para existir sin renunciar a su oferta tradicional. Por eso, la reconversión se apoya en incorporar, según la realidad de cada ubicación, servicios que ya forman parte de la rutina urbana: desde soluciones de acceso bancario disponibles las 24 horas, hasta puntos de reparto de última milla que ordenan la paquetería en la ciudad, opciones ligadas a la conectividad y a las necesidades de Smart City, y propuestas vinculadas a la movilidad eléctrica ligera.

A ello se suman herramientas de comunicación como pantallas digitales que pueden servir para dinamizar el propio quiosco, difundir cultura local o campañas de interés general, y líneas de trabajo orientadas a reabrir quioscos cerrados o ampliar horarios con fórmulas de empleo inclusivo junto a fundaciones. El objetivo final es que el quiosco vuelva a ser un servicio útil, capaz de sostener actividad y empleo, y de seguir aportando valor a la vida de los barrios.

Actualmente, Urban Service Point trabaja con más de 700 quioscos en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga, Granada o Valladolid en coordinación con el colectivo local de quiosqueros y con proyectos alineados con retos municipales como la viabilidad del comercio tradicional, la eficiencia logística y el desarrollo de infraestructuras para la ciudad conectada, entre otros.