Descripción

  • El nuevo dispositivo, que pone en marcha el Área de Medio Ambiente, se incorpora a la Red de Control de Contaminación Atmosférica del Ayuntamiento de Valladolid (RCCAVA).

El concejal de Medio Ambiente, Alejandro García Pellitero, ha presentado hoy la nueva estación móvil de control de la calidad del aire que se incorpora a la Red de Control de Contaminación Atmosférica del Ayuntamiento de Valladolid (RCCAVA), repartidas por toda la ciudad, con la finalidad de vigilar y monitorizar las 24 horas del día, durante todos los días del año, los valores de contaminación del aire que respira la ciudadanía de Valladolid.

La finalidad de este nuevo punto de medida es monitorizar la evolución de la calidad del aire en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). De ahí que se trate de una estación móvil, muy fácil de trasladar, por su reducido tamaño, que se va a ir colocando en varios puntos de la ZBE.

Inicialmente, se ubicará en la calle San Felipe. Está previsto que, a lo largo de un año, este equipamiento realice medidas en otros puntos de la ZBE, con el propósito de repetir las medidas el año que viene en esos puntos en la misma época del año, si es posible. Esto permitirá monitorizar y seguir la evolución de la calidad del aire de la ZBE

La estación incluye dos analizadores en tiempo real: uno de óxidos de nitrógeno y otro de partículas en suspensión, que son los contaminantes objeto de seguimiento conforme a la Ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones. Estos analizadores cumplen con los métodos oficiales de medida, por lo que los datos suministrados tienen un alto grado de fiabilidad y certeza.

La inversión ha sido subvencionada con cargo a los fondos Next Generation, que han servido para financiar el 90% de la inversión, que asciende a 57.382 euros.

La versatilidad de la estación, que en estos días se pone en marcha, además de facilitar su colocación en distintos puntos de la ciudad, permitirá localizar y confirmar la posición de las actuales estaciones, con el fin de comprobar que cumplen con los nuevos criterios de implantación que impone la nueva Directiva de Calidad del Aire, que entrará en vigor el 1 de enero de 2030.