Descripción


Hoy jueves, 24 de enero, se ha inaugurado en la Sala Municipal de Exposiciones de la Casa Revilla la muestra "LEOPOLDO DE LUIS. EL POETA HERIDO", en un acto que ha contado con la asistencia del gerente de la Fundación Municipal de Cultura, Juan Manuel Sanz, y el director de la Fundación Jorge Guillén, Antonio Piedra.


La muestra conmemorativa de un centenario del poeta Leopoldo de Luis, de raíces vallisoletanas aunque casualmente naciera en Córdoba en 1918 por circunstancias laborales paternas, vivió en Valladolid su infancia, adolescencia y primera juventud, antes de que los estudios de Magisterio lo llevaran a Madrid, donde la Guerra Civil se incrustó sin miramientos en la edad adulta. Aquella guerra, vivida por los jóvenes de esa época como una cicatriz –a veces muy real–, como una marca de identidad forzosa, determinó muchas circunstancias de la vida posterior de Leopoldo de Luis, entre ellas su pertenencia a la "Generación poética del 36". Aquel alumno de don Narciso Alonso Cortés, que iniciara su vocación lírica en Valladolid, retomó su relación con esta ciudad cuando en 1946, tras la guerra y el periplo de cárceles y campos de trabajo, publicara alguno de sus poemas en la revista Halcón, al mismo tiempo que facilitaba la aparición en dicha revista de las "Nanas de la cebolla", de su amigo Miguel Hernández.


El archivo de Leopoldo de Luis, donado por sus herederos a la Fundación Jorge Guillén, constituye un testimonio esencial para la historia de la literatura española del siglo XX y de su vinculación con Valladolid. Además de sus manuscritos o de sus libros, es inconmensurable el valor de una correspondencia mantenida con todos los poetas importantes de su tiempo, en España y en el exilio, sobre todo con los forjadores de la llamada "poesía social". Del mismo modo, su colección de revistas de preguerra y posguerra, en las que él mismo participó con intensidad, compone un verdadero monumento de la poesía española del siglo pasado.


Esta exposición recoge la riqueza de una personalidad como la de Leopoldo de Luis, sin cuya participación en la vida literaria de la guerra, de la posguerra inmediata, y de la reflexión posterior sobre las implicaciones de un acontecimiento tan decisivo en la historia y en la poética españolas, quedarían mermados tanto los hechos como las consecuencias de una convivencia truncada desde entonces hasta nuestros días. De aquí la importancia de esta muestra conmemorativa de un centenario tan ejemplar.



LEOPOLDO DE LUIS. Algunos datos biográficos

Leopoldo de Luis está considerado como uno de los poetas sociales más importantes de la posguerra española. Nacido en 1918, pasó su infancia en Valladolid hasta que, a los diecisiete años, se trasladó a Madrid. Desde 1937 su creación lírica comprende más de treinta títulos, entre los que destacan Romance, Alba del Hijo (1946), Huésped de un tiempo sombrío (1948), Juego limpio (1957), La luz a nuestro lado (1964), Igual que guantes grises (1979), Una muchacha mueve la cortina (1983) y Del temor y la miseria (1985), entre otros.


Colaborador en revistas literarias como Espadaña, Cántico, Ínsula, Papeles de Son Armadans, Poesía española o Revista de Occidente, este poeta, antropólogo y ensayista destaca, a su vez, por su trabajo en el campo de la crítica literaria. Autor, entre otros títulos, de Antonio Machado, ejemplo y lección (1975) y Vida y obra de Vicente Aleixandre (1978), de Luis fue galardonado con multitud de premios como el Ausias March en 1968, el Nacional de Literatura en 1979 o el Premio Nacional de las Letras Españolas en el año 2003. Falleció en noviembre de 2005 en Madrid.


Leopoldo Urrutia de Luis, más conocido como Leopoldo de Luis, era hijo de un abogado, al año de nacer su familia se trasladó a Valladolid, donde el futuro poeta vivió hasta los diecisiete años, cuando marchó a Madrid para estudiar Magisterio. Allí vivió trabajando en un puesto burocrático de la empresa privada.


Al estallar la Guerra CivilEste enlace se abrirá en una ventana nueva, se alistó en el ejército republicano y profundizó su amistad con Miguel Hernández, a quien había conocido ya en 1935. También trató a León Felipe.


En 1937Este enlace se abrirá en una ventana nueva colaboró en Nuestra Banderade Alicante y en La Hoja del Lunes de Madrid, y publicó ya Romance con su nombre de Leopoldo Urrutia, aunque puede considerarse como su primer libro la obra titulada Alba del hijo, editada en 1946Este enlace se abrirá en una ventana nueva con el apellido materno, que adoptó para evitar represalias de los vencedores. Pasó por la cautividad en la posguerra en Ciudad Real y Ocaña, así como por los batallones de trabajadores esclavos del FranquismoEste enlace se abrirá en una ventana nueva; así estuvo entre 1939Este enlace se abrirá en una ventana nueva y 1942Este enlace se abrirá en una ventana nueva, en que fue liberado.


En Valladolid comenzó a escribir como poeta en revistas como Garcilaso y Espadaña, pero también en Cántico de Córdoba y Revista de Occidente de Madrid. Por entonces consolidó su larga amistad de cuarenta años con Vicente Aleixandre.


Como crítico destacó especialmente en las revistas Ínsula y Poesía Española de Madrid y Papeles de Son Armadans, de Palma de Mallorca. Escribió más de treinta libros de poesía, entre los que destacan especialmente su muy galardonado Igual que guantes libres (1979), pero también biografías, como las dedicadas a Antonio Machado y su gran amigo Vicente Aleixandre, Miguel Hernández o autores de la Generación del 98, Generación del 27 y Generación del 36, así como antologías de poesía social y religiosa.


Está considerado como uno de los representantes de la poesía de la postguerra española. En febrero de 1988 recibió un homenaje de sus amigos, por sus 40 años de labor literaria. En el año 2004Este enlace se abrirá en una ventana nueva fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía. Murió en 2005.


Empezó escribiendo una poesía de la condición humana, de fuerte contenido existencialista (leyó profundamente a Jean Paul Sartre y Albert Camus) y social; a lo largo de su obra se fue afirmando una aguda conciencia del tiempo y la muerte y una posición esencialmente humanista.


La exposición permanecerá abierta hasta el día 24 de febrero de 2019, siendo la entrada gratuita.