Descripción
- La consulta pública, abierta hasta el 31 de mayo de 2026, permitirá incorporar la experiencia acumulada y las mejores prácticas de otras ciudades.
El Ayuntamiento de Valladolid ha iniciado hoy el procedimiento de modificación o sustitución de la Ordenanza reguladora de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) mediante la publicación de la Consulta Pública Previa, un paso clave para adaptar la normativa a la realidad actual de la ciudad y mejorar su eficacia.
El alcalde, Jesús Julio Carnero, ha presentado esta iniciativa donde ha defendido la necesidad de avanzar hacia una ordenanza "más afinada, equilibrada y ajustada a la experiencia acumulada", sin renunciar a los objetivos de calidad del aire y sostenibilidad.
Una revisión necesaria tras la sentencia judicial
Durante su intervención, el alcalde ha reconocido que la reciente sentencia judicial sobre la ZBE "no es una buena noticia" para el Ayuntamiento, aunque ha subrayado el respeto institucional hacia la resolución. En este sentido, ha señalado que el Consistorio trabaja en una doble vía: la preparación de un recurso de casación y la elaboración de una nueva ordenanza.
El regidor ha destacado que la ordenanza vigente fue, en su momento, "equilibrada", ya que permitía compatibilizar la protección de la calidad del aire con el uso razonable del vehículo por parte de los ciudadanos. Sin embargo, ha señalado que ese equilibrio puede ahora perfeccionarse a la luz de la experiencia y de los modelos aplicados en otras ciudades como Madrid o Zaragoza.
Hacia una ordenanza más eficaz y proporcionada
El alcalde ha subrayado que la futura normativa debe garantizar la calidad del aire sin imponer cargas innecesarias a los ciudadanos. En este sentido, ha defendido una regulación que permita el desarrollo de actividades económicas dentro de la ZBE y que evite obligar a los ciudadanos a adquirir vehículos nuevos cuando los actuales siguen siendo funcionales.
Asimismo, ha recalcado que la aplicación de la ordenanza actual "no es un capricho, sino una necesidad", ya que su suspensión implicaría incumplir obligaciones legales, dificultar el acceso a ayudas públicas e incluso generar el riesgo de devolución de fondos ya recibidos.
En relación con el régimen sancionador, el alcalde ha sido claro al afirmar que existe una imposibilidad legal de suspenderlo o de devolver sanciones ya impuestas, insistiendo en que el Ayuntamiento debe actuar conforme a la normativa vigente.
Consulta pública para mejorar la normativa
La Consulta Pública Previa publicada hoy permanecerá abierta hasta el 31 de mayo de 2026, y permitirá a ciudadanos, organizaciones y asociaciones presentar sugerencias y aportaciones.
Esta iniciativa responde a la necesidad de adaptar la ordenanza a la experiencia acumulada desde la implantación de la ZBE, así como de incorporar innovaciones y mejores prácticas de otros modelos regulatorios.
Algunos de los objetivos concretos de la futura modificación tienen que ver con optimizar el diseño técnico y operativo de la ZBE, clarificar y sistematizar conceptos normativos, adaptar la regulación a los nuevos patrones de movilidad urbana, o incorporar avances tecnológicos.
Todo ello se desarrollará manteniendo los objetivos estratégicos de mejora de la calidad del aire, reducción de emisiones contaminantes y promoción de la movilidad sostenible, así como garantizando la transparencia, la participación ciudadana y la seguridad jurídica.
Datos que avalan el funcionamiento de la ZBE
Durante la rueda de prensa se han presentado datos que reflejan el comportamiento de la ZBE desde la sentencia:
- Solo el 3,8% de los vehículos que acceden a la zona carecen de etiqueta ambiental.
- Las propuestas de sanción representan apenas el 0,25% del total de tránsitos, frente al 0,52 % registrado al inicio.
- Se imponen aproximadamente 50 sanciones diarias.
En cuanto al transporte público, se han destacado cifras que evidencian su consolidación:
- En marzo de 2026 se registraron 3.001.657 viajes, la segunda mejor cifra histórica de AUVASA.
- El coste del billete con bono es de 0,75€, reducido a 0,45€ con bonificación, mientras que el billete ordinario es de 1,5€.
Estos datos, según el alcalde, demuestran que la ZBE está funcionando de manera proporcionada y que la movilidad sostenible sigue ganando peso en la ciudad.