Descripción
Los trabajos de reurbanización de la calle Vives, en el barrio de Cuatro de Marzo, comenzarán previsiblemente la última semana de octubre o la primera de noviembre. La actuación se ejecutará con cargo al Lote 1 del Contrato de Conservación de las Vías Públicas, adjudicado a la empresa Zarzuela, S.A., y contará con un presupuesto de 293.000 euros.
El plazo de ejecución estimado es de cuatro meses, si bien las obras se interrumpirán durante aproximadamente tres semanas con motivo de las fiestas navideñas.
Esta intervención, largamente demandada por los vecinos, permitirá dar continuidad a la renovación del viario realizada durante los últimos años en esta zona de la ciudad, conectando la calle Vives con la calle Falla, por un lado, y con las calles Serrano y Caballero y la plaza del Doctor Quemada, por otro.
Una renovación integral para mejorar la accesibilidad
La calle presenta actualmente importantes deficiencias de accesibilidad y pavimentos obsoletos, especialmente en las antiguas aceras de asfalto fundido. A ello se suma el mal estado del arbolado, situado a escasa distancia de las fachadas, una calzada sobredimensionada en su zona central y el acondicionamiento parcial del espacio situado en la parte trasera de la iglesia.
Las redes de abastecimiento y saneamiento, sin embargo, ya fueron objeto de actuaciones previas de renovación y rehabilitación por parte de Aquavall.
La reurbanización comprenderá una superficie aproximada de 2.590 metros cuadrados y se centrará en la mejora de los itinerarios peatonales, la renovación de los pavimentos y la reorganización de los espacios destinados al tráfico rodado y al estacionamiento.
Las nuevas aceras se ensancharán en la medida de lo posible, con una anchura mínima de 2,24 metros, y se pavimentarán con losas de terrazo de tipo pétreo, rematadas con bordillos de granito.
Por su parte, las zonas de aparcamiento quedarán diferenciadas de las calzadas mediante pavimento de adoquín prefabricado, colocado sobre una base de hormigón y delimitado también con encintado de granito.
Diez plazas de aparcamiento más
Una de las principales mejoras del proyecto será la reorganización del estacionamiento en la manzana situada junto a la parte trasera de la iglesia. En este tramo, las plazas pasarán de disponerse en línea a hacerlo en batería, gracias al ajuste del trazado previsto en la actuación.
Además, el traslado de la estación de BIKI a la plaza de Cristóbal Morales, situada a unos 100 metros, contribuirá a incrementar la capacidad de estacionamiento de la calle. En conjunto, se pasará de las 34 plazas actuales a un total de 44, lo que permitirá paliar parcialmente una de las carencias de la zona.
Esta nueva distribución tendrá en cuenta tanto la ubicación de los contenedores como la disposición del nuevo arbolado, cuyos alcorques se situarán en las líneas de aparcamiento del lado de los números pares.
Renovación de calzadas y mejora del entorno de la iglesia
En cuanto a las calzadas, el proyecto aprovechará el firme existente en la mayor parte de su superficie. Los trabajos consistirán en el fresado del pavimento actual y la renovación de la capa de rodadura mediante aglomerado asfáltico en caliente.
La intervención incluirá asimismo el acondicionamiento del espacio más ancho situado en la parte trasera de la iglesia. En esta zona se renovará la acera perimetral y se adecuarán a su cota definitiva tanto el pavimento decorativo como el parterre de césped.
El proyecto contempla también la incorporación de tres castaños de Indias en este parterre, prolongando la alineación de los dos ejemplares existentes. A ellos se sumarán otros doce árboles de porte medio, previsiblemente tilos, que se plantarán en los nuevos alcorques distribuidos a lo largo de la calle.
Por último, será necesario realizar algunos ajustes puntuales en los puntos de luz y renovar la señalización horizontal y vertical para adaptarla a la nueva configuración del viario.