Descripción


La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Valladolid ha aprobado la modificación puntual de las Directrices de Funcionamiento de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) con el objetivo de adaptar su aplicación a la normativa estatal y facilitar la circulación de los vehículos históricos.

La modificación establece que los vehículos clasificados como históricos e inscritos como tales en el registro de la Dirección General de Tráfico podrán acceder a la ZBE mediante un sistema de gestión automática, sin necesidad de realizar trámites adicionales ni acreditar requisitos tecnológicos o de emisiones equivalentes a los distintivos ambientales.

Esta decisión se fundamenta en una interpretación sistemática de la Ordenanza municipal reguladora de la ZBE, así como en lo dispuesto en la Ley 7/2021 y en el Real Decreto 892/2024, que contemplan la singularidad de los vehículos históricos y promueven la eliminación de obstáculos normativos para favorecer la conservación del patrimonio cultural e industrial automovilístico.

El nuevo procedimiento permitirá que la plataforma tecnológica de control de la ZBE identifique automáticamente estos vehículos a través de su clasificación oficial, garantizando al mismo tiempo la coherencia con los objetivos medioambientales de la zona.

Asimismo, se ha aprobado la corrección de un error material en las Directrices, suprimiendo la calle Fidel Recio del listado de vías incluidas en la ZBE, al encontrarse fuera del perímetro establecido en la Ordenanza.

El acuerdo será publicado en el Boletín Oficial de la Provincia y en la sede electrónica municipal.

Escasa relevancia desde el punto de vista ambiental

Esta modificación se apoya en lo dispuesto en el Real Decreto 892/2024, de 10 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento de Vehículos Históricos, que reconoce el carácter singular y el uso meramente ocasional de estos vehículos. Diversos estudios citados en su exposición de motivos, como el elaborado por la Federación Española de Vehículos Antiguos (FEVA), constatan que más del 60% de los vehículos históricos circulan menos de veinte días al año, recorren distancias muy reducidas y representan una incidencia medioambiental marginal dentro del conjunto del tráfico. Además, la propia normativa limita su utilización a un máximo de 96 días anuales y prohíbe su uso para transporte público o actividades económicas, lo que refuerza su escasa relevancia desde el punto de vista ambiental en el ámbito de la Zona de Bajas Emisiones.